
Entre laguna, castillo y luz de final del día, Les Boucles de Cézelly tienen ese pequeño sabor a sur que dan ganas de ponerse un dorsal incluso cuando las piernas dicen "descanso". Aquí se corre en Leucate con el Mediterráneo en el horizonte y los Albères de telón de fondo. El tipo de escenario que te hace olvidar que sube un poco.
Lo que vas a encontrar allí:
Enfoque del recorrido:
La salida te lleva a lo largo de las orillas de la laguna de Leucate. Un rincón todavía discreto, sin embargo capaz de ofrecer panoramas bastante impresionantes cuando el sol empieza a caer suavemente detrás de los relieves. A un lado los Albères que se sumergen hacia el Mediterráneo, al otro el Canigou que se refleja en el agua. Claramente no es el peor lugar para hacer subir el cardio.
Y luego está ese paso hacia las ruinas del castillo fuerte de Leucate. Una subida, un poco de historia, mucho encanto. Aquí, las piedras aún cuentan la defensa llevada a cabo por Dame Françoise de Cézelly frente a las ambiciones españolas. No hace falta ser experto en historia medieval para sentir que el lugar tiene carácter.
Después de eso, regreso hacia el pueblo con acentos típicamente occitanos, sus tejas romanas, sus callejuelas bañadas de luz y ese ambiente de final de carrera donde los ánimos resuenan un poco más fuerte cuando se acerca el arco de meta.
3 (muy) buenas razones para participar:
Resultados: